Luego de un deterioro constante de las relaciones bilaterales entre nuestros país y los Estados Unidos, producto de declaraciones de personas non grata de ambos embajadores, el Presidente George W. Bush decide suspender este acuerdo que libera de impuestos las exportaciones bolivianas a los Estados Unidos.
Aunque es cierto que quedan pocos meses en el mandato de don Bush o Mister Diablo como lo llama Hugo Chávez, esta suspensión afectará, al menos por los proximos 4 meses a la fuente laboral de muchos compatriotas, sobretodo los productores de la ciudad de El Alto, pero también del resto del país.
La pregunta es:
¿Servirá esto de lección o seguirá este gobierno actuando como adolescente en sus relaciones exteriores?