Dilema del prisionero

Por ahí he podido escuchar varias veces que la situación que vive el país es un juego de suma cero. Pero creo que no para todos queda claro lo que es un juego de suma cero, así que daré una breve explicación muy coloquial.


Un juego de suma cero es sencillamente cuando en un juego de dos, las ganancias de uno implican las perdidas del otro. Como era el futbol hace algunos años atrás donde el ganador recibía dos puntos, el perdedor cero y en caso de empate había repartija de puntos, o sea, la situación óptima de uno implica la peor para el otro y el empate es un punto de equilibrio. Por esto se cambio el modo de puntuación a 3 puntos por victoria y 1 por empate.


Bien. Sin embargo, yo no creo que la situación actual del país sea realmente un juego de suma cero, sino mas bien un juego de suma no nula. O al menos eso quiero creer.


Existe algo llamado el dilema del prisionero donde se demuestra que la cooperación entre dos jugadores en ciertas situaciones es la solución óptima. Aquí un ejemplo:


Preso


Imaginemos dos personajes: Gonzalo, una persona con acento gringo, por un lado, y Carlos, apodado El Zorro por sus astucias, por el otro.


Gonzalo y Carlos han sido atrapados, por separado, por asesinato a mano armada. Pero la policía no tiene pruebas para condenar a ninguno de los dos por este crimen, sino por uno mucho menor, falsificación de firmas. Entonces la policía decide encerrar en habitaciones separadas a Gonzalo y a Carlos y plantearles lo siguiente:


“Si tu confiesas el crimen de asesinato a mano armada que cometiste te reduciremos la pena a la mitad”.


Imaginemos que las penas por falsificación de firmas es de 6 meses y la de asesinato a mano armada 10 años.


Tenemos el siguiente cuadro de posibles resultados:























Carlos no confiesa



Carlos confiesa



Gonzalo no confiesa



Ambos toman sólo 6 meses de castigo por falsificación de firmas



Carlos toma 5 años de castigo y Gonzalo toma 10 años de castigo



Gonzalo confiesa



Gonzalo toma 5 años de castigo y Carlos toma 10 años de castigo



Ambos toman 5 años de castigo




Suponiendo que la lógica humana es egoísta y desconfiada veremos a Carlos y a Gonzalo delatarse mutuamente y ambos pasaran, juntos, el módico tiempo de 5 años en prisión. Pero (siempre hay un pero) si tuvieran una lógica de cooperación el uno con el otro ambos pasarían unas brevísimas vacaciones de 6 meses en prisión. Ahora bien, esta estrategia, si bien es la optima, es muy inestable ya que dependemos de la lealtad del otro y ante una situación de incomunicación total la estrategia de equilibrio, según Nash (Russell Crowe en Una mente brillante), es siempre delatar al compañero, ya que se minimizan las perdidas.


Hasta aquí el ejemplo. Pensemos en el ahora.


El oficialismo boliviano y la oposición boliviana tienen dos opciones en este momento, o trabajan-dialogan o no trabajan-no dialogan. Y aquí no existe el problema de la falta de información extrema que existe en el ejemplo. La solución es lógica.


Si ambos deciden cooperar-trabajar-dialogar podrán obtener los mejores resultados para ambos, ya que ambos entrarían en la historia por registrar el cambio de actitud en la política boliviana y lograr la llamada unidad nacional en cierta medida. Si uno decide dialogar y el otro no, unos ganarán respaldo y otros lo perderán, pero no será nada sustentable en el tiempo. Si los dos deciden no trabajar se mantendrá todo igual, sin cambios y desperdiciando ambos sus oportunidades históricas.


Lo único que quiero decir con esto es que (más allá de que sea lo que el pueblo demanda, lo que el pueblo pide) la opción de cooperar es la más redituable para ambos. Así lo entendió Chile luego de la dictadura pinochetista con La Concertación, así deberíamos entenderlo nosotros luego de Octubre Negro.





















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